Todo lo bueno en algún momento tiene detractores, ¡y el caso de los cruceros no es para menos!
Desde bulos y mentiras, pasando por mitos y leyendas urbanas, el sector de los cruceros ha afrontado multitud de tópicos que le han hecho más mal que bien. Por eso, hemos decidido que ha llegado el momento de derribar esos mitos más comunes que frenan a los indecisos.
1. “Es más caro que unas vacaciones normales”
A primera vista, el precio de un crucero puede parecer elevado, ¡pero la realidad es que su valor es inigualable! Esto es porque el crucero incluye infinidad de ángulos:
- Alojamiento en camarote, cabina o suite.
- Desayuno, comida y cena.
- Algunas bebidas.
- Acceso a las instalaciones; piscina, jacuzzis, gimnasios, bibliotecas etc,
- En la mayoría de casos, espectáculos en directo como teatros, musicales, cine etc.
- Actividades a bordo tanto para mayores como para niños.
¡Y eso sin contar que un crucero es un transporte en sí mismo!
Así que, piénsalo; unas vacaciones en tierra supone andar detrás de vuelos, hoteles, restaurantes, entradas a espectáculos y traslados entre ciudades. ¡Eso es mucho que gestionar! Cuando haces las cuentas, el costo final suele ser mucho más alto que el de un crucero, donde todo está incluido en un solo paquete.
Además, hay opciones para todos los bolsillos, desde cabinas interiores asequibles hasta suites con mayordomo. Y si reservas con antelación o aprovechas ofertas de última hora, ¡puedes encontrar precios sorprendentemente accesibles!

2. “Los cruceros son para gente mayor”
¿De verdad? Si piensas que un crucero es sinónimo de bingo y siestas al sol, es hora de actualizar el chip. Las navieras han revolucionado la experiencia a bordo, y hoy los barcos están llenos de atracciones que nada tienen que ver con un retiro dorado.
Imagina lanzarte por el Ultimate Abyss, un tobogán de 10 pisos de altura en el Icon of the Seas de Royal Caribbean, o probar un simulador de surf en altamar con el FlowRider. Si te gusta la velocidad, el Norwegian Prima tiene una pista de karts en altamar de tres niveles. Y si la fiesta es lo tuyo, los barcos de Virgin Voyages, cruceros que SOLO admiten adultos, organizan noches con DJs de renombre y eventos temáticos que rivalizan con las mejores discotecas de Ibiza.
Si prefieres un plan más relajado, también hay spas de lujo, catas de vino y experiencias gastronómicas a la altura de los mejores restaurantes en tierra. En resumen, los cruceros son para todo tipo de viajeros. ¡Solo hay que elegir el que encaje con tu estilo!

3. “Me marearé todo el tiempo”
El miedo al mareo es una preocupación común, pero los cruceros modernos están diseñados para minimizar la sensación de movimiento. Gracias a avanzados estabilizadores, los barcos son sorprendentemente estables, incluso en aguas agitadas, y el balanceo apenas se percibe.
Si aún te preocupa el mareo, hay algunas estrategias que pueden ayudarte. Elegir un camarote en la parte central del barco y en cubiertas bajas puede reducir la sensación de movimiento. Además, evitar el exceso de alcohol y comidas pesadas, así como llevar pastillas contra el mareo, puede hacer la experiencia mucho más placentera. La mayoría de los pasajeros que han tenido dudas al principio terminan sorprendidos por lo cómodo que es viajar en crucero.

4. “No hay suficiente tiempo para explorar los destinos”
Aunque las escalas pueden parecer breves, las navieras planifican cuidadosamente los itinerarios para aprovechar al máximo cada destino. Además, hay múltiples opciones para explorar: excursiones organizadas, visitas privadas e incluso la libertad de recorrer por tu cuenta.
Algunas navieras han optado por pernoctaciones en puertos clave. Por ejemplo, en los itinerarios de Norwegian Cruise Line, puedes pasar la noche en Honolulu, lo que te permite disfrutar de un atardecer en la playa de Waikiki y explorar la vibrante vida nocturna hawaiana. Otras líneas, como MSC Cruceros, han extendido las escalas en ciertos puertos para que los pasajeros puedan vivir experiencias más completas.
Además, la gran ventaja de un crucero es la comodidad: no necesitas hacer y deshacer maletas, no hay aeropuertos ni largos traslados. En un solo viaje puedes conocer varias ciudades o islas sin preocuparte por la logística.

5. “Solo se visitan destinos turísticos masificados”
Si bien es cierto que los cruceros incluyen destinos icónicos como Santorini, Barcelona o Cozumel, pero no todo se reduce a puertos turísticos abarrotados. Existen itinerarios diseñados para quienes buscan experiencias únicas lejos de las multitudes.
Por ejemplo, Silversea Cruises ofrece expediciones a las Islas Galápagos, donde podrás ver tortugas gigantes en su hábitat natural. Además, MSC Cruceros navega por la impresionante costa de Noruega, llegando a fiordos inaccesibles por tierra. Y para quienes buscan una aventura fuera de lo común, hay opciones que llegan hasta la Antártida o exploran islas privadas y paradisíacas en el Pacífico Sur.
Si prefieres evitar las multitudes, también hay rutas que priorizan puertos menos transitados, pequeñas islas y enclaves escondidos donde la experiencia se siente mucho más exclusiva y auténtica.

¿Preparado para embarcarte?
Viajar en crucero ofrece una experiencia única que combina lujo, comodidad y aventura, permitiéndote descubrir múltiples destinos sin las complicaciones de los viajes convencionales. Ya sea que busques emociones, relax, cultura o entretenimiento, los cruceros tienen algo para todos.
Si alguna de las ideas erróneas mencionadas aún te genera dudas, nuestro equipo está aquí para ayudarte a aclararlas y ofrecerte toda la información que necesites. Además, te ofrecemos toda la ayuda que necesites y te asistiremos en la planificación y reserva de tu próxima aventura a bordo. ¡Contáctanos y empieza a soñar con tu próximo viaje en crucero!